¿Viste cuando sentís que por fin servís para algo? ¿Y cuando te sentís feliz porque el otro lo esta? Bueno, así me sentí hoy yo. El día de hoy no estuvo basado en los regalos, estuvo basado en las sonrisas. Un Cachito De Cielo Para Tus Soles, fue poder ver a alguien feliz, fue sentirse bien, alegre, contento. Fue poder olvidarse de lo malo por una tarde. Fue poder ver sonreír a alguien que quizá, jamás en su vida, haya sonreído. Fue poder compartir una tarde con seres maravillosos. Fue darse cuenta de que la vida sigue, y fue poder creer que SE PUEDE. ¿Sentiste alguna vez todo eso junto? Yo si, hoy. Y sin dudas fue el mejor día del niño que yo pude tener. Un Cachito De Cielo Para Tus Soles fue ver payasos y narices por doquier. Fue correr, saltar, bailar, cantar, jugar, ser feliz. La sensación de ver a un nene recibir un regalo (comprobé hoy) que es la mejor de todas. Es mejor que un beso, un abrazo, una caricia. Hacer feliz a alguien por sobre todas las cosas, es lo mejor que te puede pasar. Quizás no me entiendas, pero hay gente que si. Yo vi que valió la pena hacer moños, narices, envolver regalos, mancharse las manos con fibras, y muchas cosas más. Un Cachito De Cielo Para Tus Soles fue poder darles un instante de felicidad a muchas personas. Un Cachito De Cielo Para Tus Soles fue sentir que hay que pensar en los demás. Un Cachito De Cielo Para Tus Soles fue devolverle UN CACHITO DE CIELO PARA ESOS SOLES QUE HOY, VOLVIERON A BRILLAR.

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