-Cuidado con lo que decís.

-¿Por qué?

-Porque sí.

-¿Y vos quién sos?

-Vos sabes quien soy.

Remontando viejos tiempos me acordé que siempre existió una otra yo. Inventaba conversaciones con ella y me sentía bien. No era a falta de amigas ni nada de eso... era, diferente. Sí, diferente.
Las dos sentadas en la cama y la que siempre tocaba la puerta para entrar era ella. Mi querida otra yo. Solamente escribía las situaciones y hasta le tiraba con almohadones. Le contaba porque me peleaba con la gente y ella siempre me llevaba la contra. Yo blanco, ella negro. Durante un tiempo me hizo bien ver desde otro lado cada situación. Me pasaba el tiempo analizando qué cosas decía yo y cuales ella. Siempre que yo decía no ella tenía ganas de decir que sí. Y viceversa.
Hace un tiempo la escondí, porque empezó a hacerme mal ver las situaciones desde dos lados diferentes... me perdía. Sí, esa es la palabra.
La guardé porque todo el mundo empezó a hacer eso. Y no quería sacar al sol trapitos raros. Hoy quiso volver pero no la deje. Golpeó la puerta pero no contesté.

3 comentarios:

Miss Honey dijo...

uh

Alicia en el pais dijo...

pense que era la única desquisiada :D
pero no acá estás vos qurida Honey

Ibarra Maurizio. dijo...

O.o pess fantastico sos dos personas, me gustaria ser dos persona... nunca lo habia pensado, quiza un dia postee de esto, claro que te pondre a ti como la "copyright" de ese post jeje

TE SIGO, salud!