No prometas si no podes cumplir.

Aunque a veces prometemos y hasta juramos en el nombre de alguna persona no cambiar, se vuelve algo rotundamente difícil y peligroso. No para vos, sino para quien promete.
Prometer no cambiar nunca no es algo mínimo, es como firmar un contrato de por vida.

Si lo prometes: lo cumplís.

Empezamos a crecer y ya no creemos todo lo que nos dicen. No hay más cuentos, no hay más príncipes ni princesas. Entonces, empezar a notar cambios y tener que aceptarlos, se nos hace difícil. 

Difícil porque cuando el cambio es brusco e intenso, acelerado y fuera de término, la desilusión que sentimos nos desarma por completo. Es una bomba de tiempo a la que sólo le restan algunos segundos para estallar y derribar todo lo que haya al rededor.



Quizás no me queda más que curar las heridas que la bomba cause
Y seguir así, ignorando todo, todo el tiempo.
No queriendo cambiar.
No queriendo que cambien.

3 comentarios:

Yas dijo...

ALTA falta de ortografía la imagen, loco.

AntOch dijo...

Yo creo que el cambio es algo que no se debe prometer por nadie. Si prometes o te prometen cambiar hay que hacerlo por uno mismo, porque al fin de cuentas si prometes por tu mamá por ejemplo, ella no te va a cambiar, el que tiene que cambiar sos vos, te lo tenes que prometer y hacerlo realidad. Uno mismo tiene que tener la voluntad y decir "No no quiero ser más así" y cambiar!

marinerobengali dijo...

Difícil porque cuando el cambio es brusco e intenso, acelerado y fuera de término, la desilusión que sentimos nos desarma por completo.

me encanta !!!!!!